miércoles, 6 de junio de 2012

EL LOTO DORADO: UNA TRADICIÓN MILENARIA.

Tan frágiles y hermosas, han permanecido ocultas a un mundo donde los cambios de la evolución exigen nuevos cánones de belleza. Sin embargo, en una remota villa costera ubicada en el pueblo de Tailu, en la ciudad de Fuzhou, siguen viviendo las últimas mujeres cuya casta es símbolo de belleza extrema, con sus pequeños y diminutos pies vendados conocidos como el “loto dorado”, estas mujeres son el último linaje de un larga y extensa tradición que ha comenzado a desaparecer en China.


Ilustración I. Nelumbo Nucifera también conocida como "Flor de Loto". 

LA LEYENDA DE YAO NIANG.

El nombre de Yao Niang ha conseguido llegar a nuestras días gracias al enorme sacrificio que realizó en vida. Sabemos muy poco acerca de esta joven cortesana cuya belleza juvenil era igual de equiparable que su talento para la danza.

Li Yu (937-978) también conocido como el último emperador Tang del Sur, gobernó durante catorce años a pesar de que fue un pésimo gobernante, dado que su verdadero talento se encontraba en el mundo de las artes y no en el de la guerra. En vida destacó principalmente en caligrafía, poesía y pintura.

El emperador Tang Li Yu, fascinado por las dotes artísticas de la joven Yao Niang, solicitó de inmediato la construcción de un monumento de oro macizo cuya forma debía asemejarse a la flor de loto. El único motivo que le inspiró a crear semejante artificio fue la idea de que la danza que se iba a ejecutar no solo serviría para satisfacer los deseos de los dioses sino que también sería el origen de un nuevo canon de belleza .

Cuando llegó el día señalado, la pequeña figura de Yao Niang fue adornada con las más exquisitas joyas y sus pies fueron vendados con el único fin de imitar a la media luna. A pesar de que le debió resultar muy difícil danzar de forma coherente y grácil, la leyenda de su hermoso baile sirvió para crear un nuevo estatus de belleza que estaría vigente durante dos mil años después de su muerte.

LA BELLEZA DEL “LOTO DORADO” O “PIES DE LOTO”.

La majestuosa y asombrosa danza ejecutada por la cortesana Yao Niang comenzó a ser valorada e incluso ensalzada no sólo en la Corte Imperial sino que también comenzó a expandirse por todo el Imperio Chino, sobre todo en las más altas esferas sociales. Las mujeres querían parecerse a ella y deseaban que sus hijas tuvieran la misma destreza en el baile que la famosa Yao Niang, así que comenzaron a perfeccionar el vendaje de los pies, al que pasaron a llamar “Loto Dorado” o “Pies de Loto”.



Ilustración II. Pies de una mujer adulta con forma de "Flor de Loto". 

PIES PEQUEÑOS. EL CANON DE BELLEZA DE UNA CULTURA MILENARIA.

En China se considera que una mujer con los pies pequeños es realmente atractiva. Cubiertas siempre con el mejor maquillaje, las mejores joyas y los zapatos más pequeños, estas damas ancladas en la tradición resultaban ser casi objetos de culto en una época en la que muy pocas familias podían permitirse tener a sus pequeñas en casa sin poder hacer prácticamente nada salvo esperar las propuestas de matrimonio.

Unos pies perfectos son aquellos que no miden más de siete centímetros de largo, algo que resulta inconcebible en esta sociedad en la que vivimos, pues la forma en la que las madres chinas de la antigüedad se encargaban de los pies de sus hijas parece más un método de tortura que un canon de belleza natural.

El proceso resultaba ser tormentoso, doloroso e increíblemente caro. Las niñas de las familias acomodadas eran elegidas a una edad temprana, entre los cuatro y seis años de edad, cuando su pequeño cuerpo aún se estaba desarrollando pero no había adquirido una altura considerable. La familia solía realizar antes del ritual una consulta astrológica para determinar qué día del año sería propicio para llevar a cabo dicho ritual. Ese mismo día se entregaba como ofrenda a los dioses unos pasteles de arroz con el único fin de imitar los pies de la niña escogida.

Llegado el día, para ejecutar el proceso la madre llevaba a la pequeña a una habitación y le cortaba rigurosamente todas las uñas de los pies hasta llegar a tocar la carne. A continuación los pies de la pequeña eran sumergidos en sangre animal cuya mezcla venía acompañada de unas hierbas medicinales que impedirían posibles infecciones de la piel durante el largo proceso. A continuación se les rompía cuatro de los cinco dedos del pie, evitando que el dedo gordo sufriera algún daño. Una vez fracturados eran envueltos con seda o algodón y recogidos sobre el talón del pie.

Las niñas que se veían obligadas a pasar por este tipo de tortura sufrían durante aproximadamente seis meses fuertes dolores en la plantas de los pies, hasta que los nervios finalmente acababan por morir. Dado que el vendaje se debía retirar cada dos días, se volvía a repetir el proceso hasta que los músculos se hinchaban y la planta del pie adquiría una apariencia puntiaguda que debían de fortalecer para poder volver a aprender a caminar.

Si la niña lograba llegar a la edad adulta con los pies extremadamente pequeños, la familia podía respirar tranquila pues su inversión estaba asegurada, ya que muchos hombres darían lo que fuera por casarse con su hija.

Los hombres chinos siguen admirando a este tipo de mujeres como verdaderos iconos de la belleza de su propia cultura, aunque está penado por la ley desde 1911. El gobierno comunista Chino prohibió bajos fuertes penas esta milenaria tradición que parece reacia a desaparecer tan fácilmente, pues aún existen pueblos pequeños en los que algunas mujeres lucen con elegancia, a pesar de su avanzada edad, sus diminutos pies conocidos como “Loto dorado”

Akasha Valentine 04/05/2012
El papel electrónico.
El loto dorado. Una tradición milenaria.
Akasha Valentine © 2012
Fuentes de información:

- http://lagranepoca.com
- http://www.wikipedia.es
- http://history.cultural-china.com
- http://www.escalofrio.com

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